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El recorrido del síntoma en análisis. Del síntoma al sinthome | Productos | Cuatro+Uno
PRODUCTOS

El recorrido del síntoma en análisis. Del síntoma al sinthome
Martín Cottone

 

Si Lacan se vio llevado por la progresión misma de su enseñanza a recuperar la escritura antigua de sinthoma fue para denotar un viraje en su concepción del mismo. No se trata de un simple cambio de ortografía si no de una transformación del concepto: pasaje del síntoma como mensaje a descifrar al sinthoma como aquello que se presenta como la insistencia de un goce opaco más allá del sentido. Estas dos notaciones, síntoma y sinthome, sirven entonces para nombrar dos dimensiones que se articularán de modos diferentes en cada parlêtre y que serán desplegados en el transcurso de un análisis.

Siguiendo las elaboraciones de J.-A. Miller sobre este tema, podemos decir que el sinthome se refiere tanto al acontecimiento de cuerpo, [1] a la consistencia de las marcas de goce que produce el choque de la lengua con el cuerpo, como a aquello que se alcanza al final de una experiencia analítica en tanto invención de un saber arreglárselas con el propio goce singular. [2] ¿Es que lo que se encuentra al final es algo que estaba allí presente desde el vamos? Se trata de reencontrarse con esas marcas pero de otra manera.

Entiendo que el sinthome, como efecto del troumatisme y a la vez como arreglo-solución, implica que el anudamiento entre lalengua y el cuerpo conlleva ya una respuesta por parte del sujeto que así se inscribe en un programa de goce, respuesta singular a un encuentro contingente. Como señala Miller, [3] esas huellas producen síntomas -acontecimientos de cuerpo- sólo si el sujeto es apto para leer y descifrar esas marcas.

Cuando ese arreglo deja de funcionar para ese sujeto, o el goce que conlleva se vuelve intolerable, es cuando se puede abrir la vía que lleve al análisis. Lo que este posibilita es hacer legible ese programa de goce, que se ha vuelto necesario por su sujeción al Otro en el fantasma, y que comporta, por eso mismo, un padecimiento. Se tratará de realizar una nueva lectura de eso. Una lectura fuera de sentido que apunte a la materialidad del goce y contraríe la lectura del inconsciente que se obstina en otorgar sentido.

Podemos definir el recorrido analítico como el pasaje del inconsciente transferencial al inconsciente real, en cuyo trayecto se opera una reducción del sentido supuesto al síntoma para arribar finalmente a un saber sobre el goce singular y a una satisfacción que se sostendrá ya sin la garantía del Otro.

El saldo de saber que así se obtiene es un saber operativo en tanto que permite a cada uno arreglárselas con su trozo de real. Es en relación con esto que podemos pensar la idea de Lacan de que el síntoma es lo único que conserva un sentido en lo real. [4] Sentido en lo real, que en oposición al sentido inconsciente o fantasmático, no es metonímico, no se enlaza a ningún otro sentido, sino que se reduce a un "es eso".

Habría entonces un primer tiempo de desciframiento, atravesamiento del fantasma y caída de las identificaciones a los significantes amo, al que seguiría un segundo tiempo de identificación con ese goce irreductible que ha restado de esta operación.

¿Son estos tiempos lógicos necesarios? ¿O "la orientación por lo real" podría excluir el pasaje por el primer tiempo? En ese caso, ¿qué diferenciaría el psicoanálisis de otras prácticas?

¿Cómo operar con las presentaciones actuales del síntoma donde este aparece desligado del sentido y sin su envoltura formal, dificultando el establecimiento del lazo transferencial y la puesta en marcha del dispositivo? ¿El real que se presenta en estos casos es el mismo que se encuentra al final del análisis como resto de la operación analítica?

Si el psicoanálisis se define como el tratamiento de lo real por lo simbólico, ¿será necesario dejarse embrollar un poco por este para incidir en lo real?

Son estas las preguntas que la elaboración provocada en el cartel me ha suscitado y que me causan a seguir investigando.


NOTAS

  1. Miller, J-A., Piezas sueltas, Paidós, Bs. As., 2013, p. 75.
  2. Miller, J-.A., El ultimísimo Lacan, Paidós, Bs. As., 2013, pp. 140-141.
  3. Miller, J-.A., La experiencia de lo real en la cura analítica, Paidós, Bs. As., 2011, p. 373.
  4. Lacan, J., clase del 15 de marzo de 1977, Seminario 24, "L'insu que sait de l'une-bevue s'aile à mourre" (1976-77), inédito.